Ir al menú principalIr al contenido principalIr al pie de página HealthSpring logo HealthSpring logo
Buscar
English
  • ¿Deseas comprar un plan?

    Estamos aquí para ayudarte.

    Llámanos al
    de 8 a.m. a 8 p.m., de lunes a viernes.
    Los usuarios de TTY pueden llamar al 1-877-843-6493


    ¿Ya eres miembro?

    Llámanos al número que aparece al dorso de tu tarjeta ID.

    Ingresa
  • Inicio Medicare Recursos para miembros Centro de salud y bienestar Artritis: hablemos del dolor en las articulaciones

    Artritis: hablemos del dolor en las articulaciones

    Qué deberías saber sobre la artritis

    ¿Te duelen las articulaciones, las sientes rígidas o frágiles? ¿En especial cuando estás haciendo alguna actividad? No estás solo. Muchas personas sienten eso en las rodillas, las caderas, las manos u otras articulaciones. Con frecuencia estos son síntomas de artritis.

    ¿Qué es la artritis?

    La artritis es la inflamación de una o más articulaciones, que provoca dolor, rigidez y disminución de la movilidad con el tiempo. Imagina que tus articulaciones funcionan como las bisagras de una puerta. Cuando funcionan bien, todo abre y cierra sin problemas. Sin embargo, con la artritis, esas articulaciones afectadas pueden inflamarse, ponerse rígidas y, a veces, doler más. Estos síntomas pueden hacer que las tareas diarias, como vestirse o salir a caminar, se vuelvan un poco más complicadas. Estos son síntomas clásicos de la artritis.

    ¿La buena noticia? Aprender sobre la artritis y hablar con tu médico si sientes molestias en las articulaciones es un primer paso fundamental. Cuidar las articulaciones de manera temprana ayuda a mantenerlas más saludables durante el mayor tiempo posible.

    Los principales tipos de artritis

    Hay varios tipos de artritis, pero hablemos de aquellos de los que probablemente escucharás hablar con frecuencia:

    Osteoartritis (Osteoarthritis, OA): la que aparece por el “desgaste”

    La osteoartritis es la forma más común de artritis. Imagina que el amortiguador blando que hay entre los huesos (cartílago) de una o varias articulaciones se va desgastando con el tiempo, como la banda de rodamiento de un neumático viejo. Cuando el amortiguador se vuelve más delgado, los huesos pueden rozarse entre sí y se producen signos comunes como dolor, rigidez e inflamación. El amortiguador por lo general se vuelve más delgado en las articulaciones que soportan peso, como las rodillas, las caderas o incluso las manos. A esta condición también se la conoce como enfermedad degenerativa de las articulaciones. Es más común a medida que envejecemos, aunque algunas lesiones articulares antiguas también pueden producir esta condición en personas jóvenes. Asegúrate de comentarle a tu médico sobre tu historial médico o factores ambientales que puedan haber causado una lesión.

    Artritis reumatoide (AR): cuando el cuerpo se defiende

    La artritis reumatoide es un poco diferente a otras formas de artritis. El cuerpo tiene un equipo excepcional de “protectores“ llamado sistema inmunológico. Con la AR, este equipo se confunde y comienza a atacar por error al recubrimiento sano de las articulaciones. Esta enfermedad autoinmune causa inflamación, dolor y rigidez en las articulaciones, por lo general en las manos y los pies. También puede producir mucho cansancio o algo de fiebre. La rigidez puede durar bastante tiempo, en especial durante la mañana. Puede comenzar a cualquier edad y suele afectar más a las mujeres con daño articular. Al tratarse del cuerpo atacándose a sí mismo, necesita un tipo de cuidado especial. El tratamiento de la artritis reumatoide por lo general está a cargo de un reumatólogo, un especialista en esta condición.

    Gota: pequeños cristales, gran dolor

    ¿Algunas vez tuviste un dolor repentino y agudo, tal vez en el dedo gordo del pie? Podría ser gota. Esta molestia ocurre cuando el organismo produce mucha cantidad de un elemento químico particular, conocido como ácido úrico. El exceso de este elemento químico puede formar cristales pequeños y puntiagudos en las articulaciones. Los ataques de gota suelen aparecer y desaparecer como “brotes“ y el dolor es muy intenso. Para aliviar el dolor producido por la gota, el médico puede indicarte una alimentación especial y medicamentos.

    Artritis reumatoide de inicio tardío (ARIT): AR que aparece más tarde

    Esta condición es muy similar a la artritis reumatoide regular, pero únicamente se manifiesta en personas mayores de 60 años. Puede provocar dolor en articulaciones grandes, como los hombros. Además del dolor articular, las personas con ARIT también pueden tener fiebre, dolor muscular, pérdida de peso o mucho cansancio debido a la baja cantidad de glóbulos rojos (anemia).

    Cómo se diagnostica la artritis en adultos mayores

    Si sientes las articulaciones rígidas o te duelen, no dudes en hablar con tu médico. Está para ayudarte. Esto es lo que los médicos podrían hacer para averiguar qué ocurre y si lo que tienes es artritis:

    • Una conversación con tu médico: te hará muchas preguntas: ¿Cómo te sientes? ¿Dónde te duele? ¿Cuándo empezó el dolor? También te preguntará sobre tu estado de salud pasado y tu historial familiar para averiguar si alguien de tu familia puede tener problemas similares.

    • Un examen físico: el médico observará y tocará cuidadosamente tus articulaciones para revisarlas. Analizará si hay inflamación, calor o reducción del rango de movimiento.

    • Análisis de sangre: podría sacarte sangre para ver si hay signos de inflamación o indicios sobre el estado del sistema de defensa del cuerpo. Por ejemplo, puede buscar señales que se encuentran con frecuencia en personas con artritis reumatoide o niveles elevados de ácido úrico asociados a la gota.

    • Imágenes de diagnóstico (radiografías, etc.): los médicos pueden tomarte imágenes de las articulaciones mediante rayos X u otros métodos, como resonancias magnéticas o ecografías. Con estas imágenes pueden ver si los huesos o las partes blandas de las articulaciones están dañados o desgastados.

    • Análisis del líquido articular: si una articulación está inflamada y duele, un médico podría extraer un poco de líquido de ella. Al observar este líquido atentamente, puede entender qué está causando el problema, en especial si hay una infección.

    Acciones sencillas para aliviar el dolor causado por la artritis desde casa

    Es muy importante consultar al médico para tener un diagnóstico temprano y recibir tratamiento. Pero hay muchas cosas que puedes hacer en casa para sentirte mejor y cuidar tus articulaciones.

    • Lleva un registro: escoge un cuaderno sencillo. Escribe cómo te sientes cada día, qué te duele y qué medicamentos tomas. Este diario puede ser de gran ayuda para que tú y tu médico identifiquen qué funciona mejor.

    • Muévete: puede sonar raro, pero el movimiento ayuda mucho. Un programa de ejercicios suaves, como caminar, nadar o andar en bicicleta, puede ayudar a aflojar las articulaciones y calmar el dolor. Puedes probar con Tai Chi; es una técnica de movimientos suaves muy buena para las articulaciones e incluso para el estado de ánimo. Usa plantillas para mantener la correcta alineación de la parte inferior del cuerpo. Pero recuerda: no hagas nada que aumente mucho el dolor.

    • Mantén un equilibrio entre la actividad y el descanso: no intentes hacer todo a la vez. Descansa si sientes cansancio o te duelen las articulaciones. También es bueno pedir ayuda cuando la necesitas.

    • Come de manera saludable e inteligente: comer alimentos nutritivos fortalece los huesos y los músculos. Muchas frutas y vegetales pueden calmar la inflamación de las articulaciones.

    • Mantén un peso saludable: el exceso de peso puede ejercer más presión sobre las rodillas y caderas. Bajar de peso, aunque sea un poco, puede ayudar mucho al estado de tus articulaciones, reducir el dolor y facilitar el movimiento. Tu médico puede recomendarte un programa de control del peso que te ayude a alcanzar un peso saludable. Eso también reduce el riesgo de tener otras condiciones, como enfermedades del corazón.

    • Utiliza calor y frío: los baños tibios o las compresas calientes pueden ayudar a relajar los músculos y reducir el dolor. Las compresas frías son buenas para reducir la inflamación y el dolor, en especial después de la actividad física.

    • Relaja tu mente: el dolor puede hacerte sentir tristeza o preocupación. Prueba con actividades relajantes como escuchar música suave, hacer respiraciones lentas y profundas o practicar yoga. Cuando la mente se relaja, el dolor puede percibirse menos intenso.

    • Duerme lo suficiente: el dolor de la artritis puede perturbar el descanso nocturno, y no dormir lo suficiente puede hacer que el dolor se sienta aún más intenso. Acuéstate a la misma hora todas las noches e intenta que tu habitación esté fresca, oscura y tranquila. Si tienes que ir al baño de noche, usa una luz tenue.

    • Deja de fumar o limita el consumo de tabaco: dejar de fumar puede ayudar a calmar los síntomas de la artritis. Los productos químicos del tabaco pueden dañar el tejido conectivo del cuerpo y causar más dolor articular.

    Por qué es importante recibir tratamiento para la artritis

    Si no se trata, la artritis puede dañar las articulaciones de forma permanente a lo largo del tiempo. La hinchazón y la inflamación pueden impedirte realizar actividad física, mantener un buen rango de movimiento y realizar tareas cotidianas que te gustan. Si no se los trata, algunos tipos de artritis incluso pueden afectar a otras partes del cuerpo, como el corazón o los pulmones.

    Los médicos tienen distintas herramientas para controlar el dolor y la rigidez causados por la artritis:

    • Medicamentos: algunos comprimidos, como los analgésicos de venta libre (acetaminofeno o ibuprofeno), pueden ayudar a aliviar la inflamación, la rigidez y el dolor articular causado por la artritis. Sin embargo, siempre consulta con tu médico antes de tomar cualquier medicamento nuevo. Para ciertos tipos de artritis, en especial cuando el sistema de defensas del cuerpo se ataca a sí mismo, los médicos tienen medicamentos especiales que ayudan a regular el sistema inmunológico. Estos pueden evitar mayores daños en las articulaciones y ayudar a sobrellevar los síntomas de la artritis.

    • Inyecciones: algunas veces, el médico puede inyectarte un medicamento directamente en la articulación afectada para reducir la inflamación. En general no se aplican con frecuencia, pero pueden ayudar a sobrellevar el dolor y mantenerte activo.

    • Antibióticos (para infección de las articulaciones): si un germen está causando la artritis, caracterizada por inflamación, dolor y rigidez articular (algo que es poco frecuente), los médicos usan medicamentos fuertes llamados antibióticos.

    • Terapias que ayudan al movimiento: la fisioterapia y la terapia ocupacional son tratamientos para la artritis que pueden ayudar a sobrellevar y reducir el dolor en las articulaciones y beneficiar a los tejidos conectivos.

      • Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios especiales para fortalecer las articulaciones y los músculos, reducir el dolor y ayudarte a mejorar los movimientos. La actividad física puede ayudar a sobrellevar mejor el dolor.

      • Un terapeuta ocupacional puede mostrarte mejores maneras de hacer las tareas diarias, como vestirte, sin lastimar las articulaciones.

    • Cirugía: si la artritis grave ya ha dañado una articulación o si otros tratamientos no han dado buenos resultados, los médicos podrían sugerir la cirugía. Algunas veces, incluso pueden reemplazar una articulación que esté muy dañada, como la de la rodilla o la cadera, y colocar una nueva y artificial. Esta cirugía se llama “reemplazo total de la articulación“.

    Reflexiones finales del Dr. T

    La osteoartritis no siempre se puede prevenir. Se puede producir por las actividades de la vida cotidiana. La artritis reumatoide con frecuencia es el resultado de problemas en el sistema de defensas del cuerpo. Por lo general, los síntomas de la gota se pueden aliviar con dieta y medicamentos.

    ¿Cuál es la conclusión principal? Si trabajas con tu médico, en especial en un diagnóstico temprano y tratamientos, y si te cuidas en casa, puedes tener una vida más confortable, aunque tengas artritis. Mantener un peso saludable, ejercitarte con regularidad y seguir los consejos de tu médico puede ayudar a reducir los síntomas de dolor y rigidez, y también proteger tus articulaciones.

    Habla con tu médico o con un especialista en artritis sobre las preocupaciones o dudas que puedas tener. Son quienes mejor pueden ayudarte a sobrellevar los síntomas y cuidar de tu salud en general.

    Acerca del autor

    El Dr. Grant Tarbox es un experto en medicina clínica y director médico ejecutivo de HealthSpring certificado por la Junta de Medicina Familiar Estadounidense desde hace más de 25 años.

    Compartir este artículo:


    Volver al Centro de salud y bienestar