Conceptos básicos sobre diabetes para adultos mayores
Lo que debes saber sobre la diabetes
¿Qué es la diabetes? Quizás hayas escuchado el término, pero realmente no sepas qué significa. La diabetes es una condición de salud que afecta la manera en que tu cuerpo transforma los alimentos en energía. A medida que envejeces, tu riesgo aumenta; por eso es importante conocer los conceptos básicos.
Guía para principiantes sobre diabetes en adultos mayores
Para comprender la diabetes, hay que empezar por entender cómo el cuerpo utiliza la glucosa para obtener energía y qué función desempeña la insulina en el control del azúcar en sangre. Cuando comes, tu cuerpo transforma los alimentos en un tipo de azúcar llamado glucosa. La glucosa es la principal fuente de energía de tu organismo. Un pequeño órgano llamado páncreas produce una hormona llamada insulina, que actúa como una llave. Esa llave abre las células de tu cuerpo y permite que la glucosa entre para usarse como energía.
Con la diabetes, este proceso no funciona como debería. Esto puede suceder por las siguientes razones:
Tu cuerpo produce una cantidad insuficiente de insulina.
No produce insulina en absoluto.
No libera insulina de manera adecuada.
Tus células dejan de responder a la insulina que está presente.
Cuando el proceso no funciona correctamente, la glucosa se acumula en el torrente sanguíneo. Con el tiempo, la glucosa en sangre alta puede causar problemas de salud y aumentar el riesgo de desarrollar diabetes. Por eso, aprender a controlarla es una excelente forma de cuidarte. Los adultos mayores y las personas de determinados orígenes étnicos, como afroamericanos, hispanos, latinoamericanos y nativos americanos, tienen un mayor riesgo de diabetes. Aunque no puedes cambiar factores de salud como la edad o los antecedentes familiares, sí puedes tomar decisiones que te ayudarán a mantenerte bien y a reducir el riesgo de diabetes en el futuro.
Antes de un diagnóstico de diabetes: comprender la prediabetes
Antes de que a una persona le diagnostiquen diabetes, puede tener una condición llamada prediabetes. Esto significa que sus niveles de glucosa en sangre son más altos de lo normal, pero todavía no lo suficiente como para considerarse diabetes. Este puede ser un momento crucial para hacer cambios. Ajustes sencillos en la vida diaria pueden ayudar a reducir esos niveles a un rango saludable, revertir la prediabetes e incluso evitar que la diabetes llegue a desarrollarse.
Tipos de diabetes más comunes
Los dos tipos de diabetes más comunes son la tipo 1 y la tipo 2. Existe además otro tipo, denominado diabetes gestacional, que puede aparecer durante el embarazo.
Diabetes tipo 1: El sistema inmunológico del organismo bloquea la producción de insulina en el páncreas. No está relacionada con el estilo de vida y suele aparecer en personas jóvenes. Por esta razón, a veces se la llama diabetes juvenil.
Diabetes tipo 2: Es la más frecuente. Aparece cuando el cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza correctamente. En general se desarrolla con el tiempo y puede estar influenciada por el estilo de vida y otros factores, como falta de actividad física y movimiento, desequilibrios hormonales, alimentación, obesidad, genética y ciertos medicamentos. Se recomienda que todas las personas mayores de 35 años se realicen un análisis de detección de diabetes tipo 2 cada tres años. Solo se necesita un sencillo análisis de sangre.
Diabetes gestacional: Puede aparecer durante el embarazo, incluso sin darte cuenta. Se produce cuando el páncreas no logra superar la resistencia a la insulina causada por las hormonas que libera la placenta. Aunque generalmente desaparece tras el parto, puede afectar la salud del recién nacido y elevar el riesgo de que la madre desarrolle diabetes tipo 2 en el futuro.
Consejos para hacerte cargo de tu salud a medida que envejeces
Hay muchas cosas que puedes hacer para reducir el riesgo de desarrollar diabetes. Si actualmente tienes diabetes, asume el control con un estilo de vida saludable.
El movimiento importa
Mantenerse en actividad es una forma de cuidar la salud. Incluso un poco de movimiento puede marcar la diferencia. Empezar con apenas cinco minutos de movimiento al día, como una breve caminata o algunos estiramientos, puede ayudar a que tu cuerpo use la insulina de manera más eficaz. La actividad regular también contribuye a mantener un peso saludable y puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Conoce tus valores
Comprender tus valores de salud puede ser una buena herramienta para mantener un estilo de vida saludable. Habla con tu médico sobre:
Tu presión arterial. Es recomendable medirte la presión arterial con regularidad, cada tres a seis meses. Un objetivo saludable en general es por debajo de 130/80 mmHg. Los valores elevados de presión arterial son uno de los principales factores de riesgo de diabetes y también pueden derivar en enfermedades cardíacas.
Controla tus ojos. Los niveles altos de glucosa en sangre pueden afectar tu visión; por eso, agenda un examen de la vista completo una vez al año para controlar la salud de los ojos. Es importante descartar factores de riesgo de glaucoma u otros problemas en los ojos relacionados con la diabetes.
La salud de tus riñones. Tu médico puede sugerir análisis de sangre y orina una vez al año para revisar posibles cambios en la salud de los riñones. Tener niveles altos de glucosa en sangre de forma constante puede ocasionar insuficiencia renal.
Deja de fumar
Fumar aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Los productos químicos del humo del cigarrillo pueden causar inflamación en todo el cuerpo al dañar las células del organismo. Esto puede hacer que la insulina sea menos eficaz. Cuando los productos químicos del humo se combinan con el oxígeno en el cuerpo, pueden provocar daño celular, conocido como estrés oxidativo, lo que incrementa el riesgo de diabetes.
Además, fumar eleva la probabilidad de acumular grasa abdominal, que puede aumentar el riesgo de diabetes incluso si no tienes sobrepeso.
Signos de glucosa en sangre alta
Los signos de azúcar en sangre alta (o glucosa alta) pueden incluir:
Aumento de la sed
Sensación de cansancio o fatiga con facilidad
Orinar con frecuencia
Pérdida de peso sin una causa aparente
Visión borrosa
Heridas que tardan en cicatrizar
Infecciones bacterianas y micóticas frecuentes, o infecciones vaginales por levaduras
Sensación de adormecimiento u hormigueo en manos, dedos, pies o dedos de los pies
Es importante hablar con tu proveedor de cuidado de la salud acerca de estos síntomas. Pueden indicar la necesidad de hacer análisis para revisar tus niveles de glucosa en sangre. Si la glucosa en sangre se mantiene alta, puede conducir al desarrollo de diabetes tipo 2.
Signos de glucosa en sangre baja
Cuando tus niveles de azúcar en sangre bajan (glucosa baja), puedes tener algunos de estos síntomas:
Temblores
Sensación de inestabilidad
Sudoración (los sudores fríos son comunes)
Latidos cardíacos rápidos
Hambre
Dolor de cabeza
Visión borrosa o doble
Mareo o sensación de aturdimiento
Niebla mental, confusión o dificultad para concentrarte
Cambios en el estado de ánimo
Debilidad o cansancio/fatiga
Tener niveles bajos de glucosa en sangre de manera constante puede deberse a enfermedades del hígado, los riñones o el páncreas; a problemas metabólicos, al uso de ciertos medicamentos y/o al consumo de alcohol.
Es fundamental que consultes con tu proveedor de cuidado de la salud en caso de presentar estos síntomas con frecuencia. Existen muchas razones por las que puedes tener alguno de estos signos, pero encontrar la causa puede ayudarte a tomar medidas para resolver los síntomas.
Reflexiones finales del Dr. T
Esperamos que ahora sepas más sobre la diabetes y las formas de ayudar a prevenirla. Prevenir la diabetes con frecuencia implica hacer cambios hacia un estilo de vida saludable. Esto puede incluir perder peso si es necesario, llevar una alimentación equilibrada con conteo de carbohidratos y planificación de comidas, hacer ejercicio de forma regular y mantener la glucosa en sangre dentro de un rango saludable. Con el cuidado médico adecuado, una dieta equilibrada y actividad física regular, es posible vivir una vida larga y saludable.
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Acerca del autor
El Dr. Grant Tarbox es un experto en medicina clínica y director médico ejecutivo de HealthSpring certificado por la Junta de Medicina Familiar Estadounidense desde hace más de 25 años.
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