Cuidado de tu salud mental a medida que envejeces
Lo que debes saber sobre la salud mental de los adultos mayores
¿Cuidas tu mente de manera adecuada? Esto puede afectar tu vida cada día, tal como lo hace tu salud física. Si estás triste o preocupado, no lo ignores. Aprende a detectar cuándo podría ser momento de pedir ayuda para mejorar tu salud mental.
Qué significa salud mental
Puedes pensar en tu salud mental analizando cómo está tu mente. Es una medida de tu salud emocional y abarca a tus sentimientos, tus pensamientos y cómo te relacionas con los demás. Es normal tener todo tipo de emociones y esos sentimientos pueden afectar tus decisiones de todos los días. Algunas veces puedes estar triste, preocupado o sentirte solo; otras veces puedes estar feliz, alegre o contento. Todos esos sentimientos son una parte normal de los seres humanos.
Todos pasamos por momentos difíciles que pueden desafiar nuestra salud mental, de la misma manera en que todos tenemos dolores y molestias físicas de tanto en tanto. Pero cuando esos sentimientos negativos permanecen durante más de dos semanas o cuando empiezan a generar problemas en nuestras actividades cotidianas, podría ser momento de prestarles más atención.
Factores que pueden afectar la salud mental de los adultos mayores
Algunas de las cosas que afectan tu salud mental simplemente forman parte de la vida diaria y no tienes control sobre ellas. Pero hay otras que sí puedes manejar. Veamos algunos de estos factores:
Problemas de salud a largo plazo
Vivir con una condición de salud a largo plazo puede ser cansador y podría afectar negativamente tu estado de ánimo. Estas condiciones también pueden aumentar la carga emocional y las preocupaciones.
Envejecer
Con frecuencia descubres que hay nuevos sentimientos y experiencias que pueden alterar las funciones de tu cuerpo y tu mente a medida que envejeces.
Medicamentos
Algunos medicamentos tienen efectos secundarios que pueden afectar tus estados mentales y emocionales.
Experiencias del pasado
Las experiencias traumáticas o difíciles del pasado pueden dejar marcas en tu bienestar mental.
Antecedentes familiares
Al igual que los rasgos físicos, puedes heredar características de salud mental de tu familia.
Aislamiento
Los adultos mayores, en particular, pueden experimentar aislamiento por el lugar donde viven, las dificultades para trasladarse o problemas de salud, como pérdida de la audición o incontinencia.
Depresión
Depresión es uno de los problemas de salud mental más frecuentes. Algunos síntomas son tristeza prolongada, pérdida de interés en las cosas, sensación de desesperanza, irritabilidad, sentimientos de culpa, alteraciones del sueño o el apetito, o falta de energía.
Vivir estresado puede llevar a estados depresivos que, eventualmente pueden avanzar hacia una depresión clínica. Afortunadamente, la depresión es una de las enfermedades con mayor éxito del tratamiento en adultos mayores.
Dolor y pérdidas
Al perder algo o a alguien importante, como el cónyuge o el empleo, es normal sentirse triste, aislado o deprimido. Pero cuando las emociones negativas duran mucho tiempo, pueden dañar la salud mental.
Ansiedad
Es normal sentir nervios o ansiedad de vez en cuando. Pero cuando eso empieza a causar angustia y a perturbar la vida diaria, podría haber un trastorno de ansiedad.
El estrés con frecuencia puede causar ansiedad. Para algunas personas, puede estar relacionado a una situación específica, como el miedo a viajar en avión o a las interacciones sociales. Para otras, las sensaciones de agobio pueden producirse sin ninguna causa.
Uso de sustancias
Las sustancias, ya sean medicamentos recetados por un médico o no, pueden llevar a abusos si se usan de manera incorrecta para enfrentar situaciones. Más de 2.5 millones de adultos mayores tienen problemas con el uso de drogas o alcohol.
Gran parte de los adultos de entre 57 y 85 años toman al menos un medicamento recetado al día, muchos de los cuales se consideran altamente adictivos. Por eso es tan importante tomar los medicamentos exactamente como se indica.
Cuidado diario de tu bienestar mental
Esta es la buena noticia: hay muchas maneras de cuidar tu salud mental. La mente y el cuerpo están estrechamente conectados; tomar decisiones sencillas y saludables cada día podría marcar una gran diferencia.
Permítete “COMENZAR DE NUEVO”:
Nutrición: Una alimentación saludable mejora la salud cerebral y la estabilidad emocional.
Ejercicio: La actividad física diaria ayuda a mejorar la memoria, el equilibrio y el estado de ánimo.
Agua: La hidratación mantiene la mente enfocada y evita la fatiga.
Sol: La serotonina mejora el estado de ánimo y la salud inmunitaria.
Calma: La relajación baja los niveles de estrés.
Aire: El aire fresco puede ayudar a mejorar la capacidad de tus glóbulos blancos para combatir los gérmenes.
Descanso: Dormir bien mejora la capacidad de concentración y la regulación emocional.
Ciempo: Los vínculos sociales y la reflexión serena contribuyen a la claridad mental.
Acerca de los medicamentos
Si tu proveedor de cuidado de la salud te receta un medicamento para tu salud mental, es fundamental que lo tomes exactamente como te lo indique, tal como lo harías con un medicamento para una afección física, como la presión arterial alta o la diabetes. Tomar de más, de menos o dejar de tomarlo sin hablar primero con tu proveedor, puede hacerte daño. Si en algún momento sientes que tu medicamento no está funcionando bien o necesitas cambiarlo, habla inmediatamente con tu médico.
Si tu médico te receta medicamentos para la depresión, la ansiedad u otros problemas de salud mental, respeta siempre las dosis exactas. Nunca ajustes las dosis ni dejes de tomar tus medicamentos sin asesoramiento médico. Si observas algún síntoma nuevo, como confusión, fatiga o cambios en tu estado de ánimo, habla con tu médico. Estos podrían ser efectos secundarios.
Cuándo es momento de hablar con tu médico sobre tu salud mental
Si comienzas a notar cambios significativos en tu estado de ánimo o:
Te sientes inusualmente triste o desesperanzado durante más de dos semanas.
Evitas las actividades sociales o cosas que normalmente disfrutas.
Te sientes agobiado por preocupaciones o inquietudes.
Observas pérdida de memoria o estados de confusión nuevos o que han empeorado.
Duermes demasiado o muy poco.
Tus médicos pueden ayudarte a entender qué podría estar pasando y orientarte hacia el apoyo que necesitas. Te podrían derivar a un especialista en salud mental. No tienes que atravesar los momentos difíciles solo.
Reflexiones finales del Dr. T
Cuidar tu cuerpo y tu mente puede ayudarte a sentirte lo mejor posible. Cuando tu cuerpo está sano, tu mente se puede relajar. Cuando tu mente se siente bien, es más fácil cuidar de tu cuerpo. Recuerda prestar atención a lo que tu cuerpo y tu mente tienen para decirte. Cuidarte cuando hace falta, relacionarte con otras personas y pedir ayuda cuando la necesitas son todos elementos que mejoran tu bienestar general.
Acerca del autor
El Dr. Grant Tarbox es un experto en medicina clínica y director médico ejecutivo de HealthSpring certificado por la Junta de Medicina Familiar Estadounidense desde hace más de 25 años.
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