Vivir con diabetes: alimentación y cuidado diario
Entender la glucosa en sangre y la A1C
La glucosa en sangre (azúcar en sangre) es la principal fuente de energía que tu cuerpo obtiene de los alimentos. Mantenerla dentro de los valores saludable es esencial para controlar la diabetes tipo 1 o tipo 2.
Una Prueba de A1C muestra tu nivel promedio de azúcar en sangre durante los últimos 2 a 3 meses, mientras que los controles diarios de glucosa en sangre muestran cambios a corto plazo. En conjunto, ofrecen una visión completa de tu salud.
Signos de niveles altos y bajos de glucosa en sangre
Conocer los síntomas puede ayudarte a actuar rápidamente:
Nivel alto de glucosa en sangre (hiperglucemia): mucha sed, orinar muy seguido, fatiga
Nivel bajo de glucosa en sangre (hipoglucemia): temblores, sudoración, confusión
Habla con tu médico sobre cómo controlar estos síntomas.
Comidas balanceadas y carbohidratos
La alimentación saludable es fundamental para controlar los niveles de glucosa en sangre. Procura consumir comidas balanceadas con proteínas magras, grasas saludables y verduras. Tu médico o un dietista puede ayudarte a crear un plan de comidas que se adapte a tu estilo de vida.
Los carbohidratos tienen el mayor impacto en el nivel de glucosa en sangre. Llevar un control de la cantidad de carbohidratos que consumes, lo que se conoce como conteo de carbohidratos, puede ayudarte a mantener niveles estables.
Medicamentos
El tratamiento puede incluir medicamentos orales que ayudan a que tu cuerpo use mejor la insulina o reduzcan el nivel de glucosa en sangre, o inyecciones de insulina para regular la glucosa en sangre. Sigue siempre las recomendaciones de tu médico y consúltale antes de comenzar a tomar nuevos medicamentos o suplementos.
Cuidado de los pies
La diabetes puede afectar la circulación y los nervios, especialmente en los pies. Lávate los pies todos los días con agua tibia y jabón suave, sécalos cuidadosamente y revisa si tienes llagas, ampollas o cortaduras. Puedes usar una loción para evitar que la piel se reseque demasiado, pero evita aplicarla entre los dedos de los pies. Usa calzado cómodo que te quede bien y no genere roce. También puedes conseguir zapatos ortopédicos diseñados específicamente para personas con diabetes. Comunícate con tu médico si notas algún cambio.
Chequeos médicos periódicos
El control de la diabetes es un trabajo en equipo. El equipo que te brinda cuidado puede incluir un médico, un dietista, un especialista en diabetes y un oftalmólogo. Las visitas de rutina, como los exámenes físicos, los exámenes de la vista y los chequeos dentales, ayudan a detectar problemas a tiempo y recibir el cuidado adecuado.
Mantenerse activo
La actividad física ayuda a reducir el nivel de azúcar en sangre y a mejorar el uso de la insulina. Puedes proponerte una cantidad determinada de minutos de actividad física cada semana. Incluso actividades sencillas como caminar después de las comidas, nadar o trabajar en el jardín pueden ser beneficiosas. Puedes realizar actividades divertidas, como bailar tu música favorita o participar en juegos en los que tengas que moverte. Los ejercicios aeróbicos, el entrenamiento de fuerza o el yoga pueden ser buenas opciones de ejercicio estructurado. Habla con tu médico antes de agregar una nueva actividad a tu rutina.
Estrés y salud mental
Es normal sentirse estresado o abrumado al vivir con una condición crónica como la diabetes. El estrés puede afectar los niveles de glucosa en sangre. Algunas cosas que puedes hacer para controlar el estrés son practicar ejercicios de respiración profunda, pasar tiempo al aire libre y mantenerte en contacto con amigos y familiares. Los hábitos saludables, como dormir lo suficiente, mantenerte hidratado y no fumar, también favorecen el bienestar general.
Cuidar a una persona con diabetes
Cuidar a una persona con diabetes es una gran tarea, pero puede ayudarle a reducir el estrés que implica sobrellevar su condición. Algunas formas en que puedes ayudar a una persona con diabetes son:
Asistir a las citas y tomar notas
Aprender los signos de niveles altos y bajos de glucosa en sangre, que pueden ser específicos de la persona a la que cuidas
Aprender a usar un monitor de glucosa y ayudar con las pruebas
Ayudar con las compras de alimentos y la preparación de comidas para mantener una alimentación baja en carbohidratos
Realizar actividades saludables juntos
No olvides cuidar también tu propia salud. Mantener tu propia salud en buen estado es beneficioso tanto para ti como para la persona que cuidas.
Reflexiones finales del Dr. T
Controlar la diabetes es un proceso para toda la vida, pero comprender tu condición lo hace más fácil. Colabora estrechamente con tu equipo de cuidado de la salud para elaborar un plan que se adapte a tus necesidades y te ayude a mantenerte saludable.
Acerca del autor
El Dr. Grant Tarbox es un experto en medicina clínica y director médico ejecutivo de HealthSpring certificado por la Junta de Medicina Familiar Estadounidense desde hace más de 25 años.
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